La retirada de producto alimentario es una de las situaciones de mayor impacto para cualquier empresa del sector alimentario. Una alerta sanitaria puede afectar no solo a la seguridad del consumidor, sino también a la reputación de la marca, a las relaciones comerciales y al cumplimiento normativo.
Gestionar adecuadamente una retirada de producto significa actuar con rapidez, basado en datos fiables de trazabilidad, y mantener una comunicación eficaz con autoridades, clientes y consumidores. En este artículo, te explicamos paso a paso cómo actuar, qué obligaciones tienes como operador del sector y cómo un sistema de trazabilidad (especialmente un ERP) puede marcar la diferencia entre una retirada bien gestionada o una crisis de mayores proporciones.
Tabla de contenidos:
Una alerta sanitaria alimentaria es una comunicación oficial que indica que un producto alimentario puede suponer un riesgo para la salud humana, ya sea por contaminación biológica (como bacterias), alérgenos no declarados o fallos en etiquetado, entre otros motivos.
Cuando existe evidencia o motivos razonables para pensar que un alimento no es seguro, la empresa alimentaria está obligada a actuar inmediatamente para proteger al consumidor.
Según el marco legal y las guías de la Agence Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y sistemas de alerta coordinados, cuando existe un riesgo serio, la empresa debe:
Estas acciones forman parte de la gestión eficaz de crisis y ayudan a proteger la salud pública y minimizar daños.
A continuación se describe un proceso recomendado que toda empresa debe tener documentado:
Tan pronto como se detecta un posible problema (control interno, queja de cliente o comunicación de proveedor), hay que:
La empresa debe comunicar de inmediato a las autoridades sanitarias competentes de su comunidad autónoma o país. La notificación debe incluir:
La empresa debe detener de inmediato la distribución y exposición de los productos afectados dentro de sus instalaciones y canales de venta. La retirada del mercado se refiere a impedir que el producto llegue al consumidor.
Si el producto ya ha llegado al consumidor, se debe gestionar su recuperación mediante comunicación eficaz, devoluciones, recompensas o instrucciones claras sobre qué hacer con el producto.
Comunicar eficientemente con:
Una mala comunicación puede agravar la crisis y afectar gravemente a la confianza en la marca.
Es fundamental entregar a las autoridades toda la información exigida, como:
El tiempo para facilitar esta información puede estar regulado —por ejemplo, la guía de gestión coordinada de alertas señala plazos máximos para responder.
Tener un sistema de trazabilidad bien implementado permite:
Sin una trazabilidad eficaz, las retiradas se vuelven imprecisas e incluso van dirigidas a productos que no están afectados, aumentando costes y riesgos.
Entre los fallos que más dificultan una retirada eficiente se encuentran:
Estos errores incrementan el tiempo de respuesta y pueden provocar incumplimientos normativos.
Un ERP con trazabilidad alimentaria integrada no solo captura datos de producción y distribución, sino que también facilita la respuesta ante alertas sanitarias:
✔ Permite búsquedas rápidas por lote, fecha y cliente.
✔ Muestra el historial completo de un producto.
✔ Reduce tiempos de identificación y retirada.
✔ Permite preparar informes completos para las autoridades.
Esto convierte al ERP en una herramienta estratégica para la gestión de crisis y el cumplimiento legal.
La retirada de producto alimentario no es solo una obligación legal, sino una responsabilidad hacia el consumidor. Una gestión eficaz requiere:
En un sector donde la seguridad alimentaria es esencial, una retirada bien gestionada protege vidas y protege tu marca.